Política

Daniel Arroyo deberá negociar con cuatro movimientos sociales la distribución de $8.500 millones para construir barrios populares

A partir de hoy el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, sumó un nuevo foco de conflicto interno en su cartera: deberá negociar con cuatro movimientos sociales el manejo de una formidable caja de más de 8.500 millones de pesos destinados a la instrumentación de los proyectos incluidos en el Registro Nacional de Barrios Populares.

El Decreto 777/2020 que transfirió del Ministerio de Vivienda de María Eugenia Bielsa a Desarrollo Social la urbanización de más de 4.400 barrios populares desató una dura batalla interna que protagonizará Arroyo con los movimientos sociales que ocupan espacios claves en esta cartera del gobierno del Frente de Todos.

En esta dura pulseada estarán el Movimiento Evita, Barrios de Pie, la CTEP de Juan Grabois y La Cámpora, entre los principales movimientos políticos y sociales que confluyen hoy en el Ministerio de Desarrollo Social.

Si la puja por el control de la distribución de alimentos o el manejo de proyectos sociales era hasta ahora una pelea que Arroyo tenía permanentemente con los líderes sociales, esta guerra interna ahora se potenciará. Desde el Ministerio de Desarrollo Social aseguran que Arroyo dialoga “con todos los sectores” involucrados en la cuestión social. Pero admiten que el tironeo por el manejo de fondos “siempre existe”.

A esa tensión permanente con los movimientos sociales se le sumará la puja con los intendentes que también buscan su ventaja en los distritos que manejan. Esto se da en mayor medida en el conurbano bonaerense donde están concentrados la mayor cantidad de barrios populares del país y que estarán en la lista de prioridades del Registro Nacional de Barrios Populares.

Los allegados al ministro Arroyo aseguran que a este funcionario lo caracteriza cierta “plasticidad” para poder escuchar, negociar y avanzar con el reparto de programas con diferentes actores sociales como los intendentes o los grupos piqueteros. Pero nada parece sencillo cuando de fondos se trata.

Los líderes de los movimientos sociales encargados del desarrollo de proyectos en el Registro Nacional de Barrios Populares coinciden en un punto: todos avalaron la decisión de sacarle a Bielsa el manejo de esa secretaría y pasarla a Desarrollo Social debido a que los proyectos estaban paralizados.

Para el manejo de los 8.500 millones de pesos y el 15% de lo recaudado con el impuesto a las grandes fortunas que contempla esta Secretaría, Arroyo deberá consensuar con Grabois, ya que el Registro de Barrios Populares está manejado por Fernanda Miño, una dirigente social del barrio La Cava en San Isidro alineada con el líder de la CTEP.

“La idea de pasar este programa del ministerio de Bielsa al de Arroyo nos parece muy bien porque los planes de urbanización de barrios estaban paralizados. Ahora habrá que poner énfasis sobre todo en la mejora de barrios de la provincia de Buenos Aires”, explicó a Infobae el referente de la CTEP y mano derecha de Grabois, Nicolás Caropresi.

Juan Grabois-Entrevista
Juan Grabois

En cambio, desde el Movimiento Evita creen que habrá que tener una mirada en todo el país. “Hace falta una urbanización urgente de barrios muy relegados en las provincias”, dijo Gildo Onorato, del Movimiento Evita que lidera Emilio Pérsico y pisa fuerte en el Ministerio de Desarrollo Social.

A su vez, Daniel Menéndez de Barrios de Pie –subsecretario de Políticas de Integración y Formación– explicó que “hace falta una urbanización de los barrios que hasta ahora venía postergada”. Menéndez tiene un peso importante en el ministerio de Arroyo, y considera que hace falta apuntalar el proyecto inicial de urbanización de 400 barrios en todo el país.

Los dirigentes de La Cámpora como Laura Alonso también estarán involucrados en el manejo de los 8.500 millones de pesos del área que controlará ahora Arroyo sumado al 15% de lo recaudado por el impuesto a las grandes fortunas que se está debatiendo en el Congreso.

Fernando Chino Navarro, otro de los líderes del Movimiento Evita y secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, también tiene un peso fuerte en Desarrollo Social. Sin embargo, en diálogo con Infobae minimizó una eventual puja de poderes entre los movimientos sociales en danza. “No habrá pelea entre los movimientos porque justamente la idea de pasar el Registro de Barrios Populares a Desarrollo Social busca que todos los compañeros trabajen juntos en un mismo proyecto”, dijo.

La elección de cada uno de los barrios por urbanizar no será tarea sencilla: cada uno de los movimientos sociales que confluyen en el Ministerio de Desarrollo Social tiene intereses diferentes en relación con su inserción política en el Conurbano y el resto de la Argentina.

Arroyo deberá encontrar un equilibrio entre los distintos movimientos sociales, sus propios respaldos políticos adentro del Frente de Todos y la inmediata necesidad de satisfacer el reclamo de miles de familias que apuestan a las tomas de tierra ante una crisis habitacional que se arrastra desde hace décadas.

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