Economía

En plena pandemia, “tiró” el título de abogada, dejó las auditorías y lanzó un negocio de mats de yoga de diseño: factura 12 millones de pesos

Lucía Denevi lanzó su marca House of Mats en marzo de 2020

Marzo de 2020 estaba muy lejos de ser un mes auspicioso para arrancar un nuevo negocio. La pandemia de coronavirus dejaba de ser solo imágenes y noticias de China o de Europa y el Gobierno argentino daba inicio a la cuarentena más estricta. En ese momento de pura incertidumbre, Lucía Denevi lanzaba su marca House of Mats, un proyecto de mats para yoga, sustentables y de diseño.

Con todo el contra, la apuesta salió bien. Con una inversión inicial de USD 2.000, a lo largo del año la flamante empresa logró facturar $12 millones gracias a la venta online de mats, fabricados con materiales sustentables y con diseños originales de artistas y también la posibilidad de personalizarlos, de acuerdo al pedido de cada cliente, sin costo extra.

Los precios van desde $10.000 a $14.000 y se venden exclusivamente en forma online

“Yo practicaba yoga y veía que los mats eran muy aburridos y me preguntaba por qué no había productos con diseño, que esa colchoneta pueda ser también un objeto de deseo. Nuestros mats tienen una certificación conocida como P16free, lo que asegura que son libres de ftalatos y látex y que en su producción no se emiten toxinas. Son antibacteriales y no se desgranan”, le contó a Infobae Denevi.

Antes de convertirse en emprendedora, Lucía había trabajado varios años como abogada, en el sector de auditorías, y tuvo un paso de cinco años en la marca de indumentaria Naíma, su primer contacto con el mundo de la moda y el diseño.

Lucía Denevi
Las ventas se realizan online y con diseños personalizados

Denevi atribuye gran parte del éxito de la venta de mats a que se trataba de un producto que hasta el momento no tenía muchas opciones, a la mayor cantidad de gente que se volcó al yoga durante a la cuarentena y a sus colchonetas coloridas se convirtieron en un producto “instagrameable” en un momento donde no había demasiado para mostrar.

“Mi forma de trabajo es on demand. Hago los productos a pedido. Es una manera no solo de no producir de más sino de tener también una conciencia ecológica, de no hacer cosas que después se descartan, un slow fashion. Ofrezco opciones en la web de diseños y también se pueden fabricar con el diseño que quiera el cliente”, explicó.

Los precios van desde $10.000 a $14.000 y se venden exclusivamente en forma online.

Antes de convertirse en emprendedora, Lucía había trabajado varios años como abogada, en el sector de auditorías y tuvo un paso de cinco años en una marca de indumentaria

“El proyecto no se planteó para ser algo mayorista, es personalizado. Por eso en ninguna etapa de la producción se encarece si se trata de un diseño personalizado”, agregó.

Con todo, el camino para arrancar con el negocio tuvo varias dificultades: desde nuevos impuestos que se fueron sumando a los costos previstos en el inicio hasta el aislamiento obligatorio que complicaba algunas de las tareas básicas como hacer las fotografías profesionales de los productos. Tampoco fue simple encontrar los materiales, la primera tanda de mats no obtuvo los resultados deseados.

Lucia-Denevi-House-of-Mats
La emprendedora tiene planes de ampliar su línea de productos en 2021

La relación con los clientes llegó por las redes sociales y fue al ritmo de los cambios de hábitos que se generaron como consecuencia del aislamiento. “Empujamos mucho la comunicación desde las redes y con influencers. Muchas compras se hacían a las 2 de la mañana y las consultas o preguntas me llegaban más que nada en la noche y a la madrugada. Creo que todos pasamos malos momentos estos meses y a veces el trato a la hora de consultar algo no era el mejor, pero después se fue generando más empatía y muchos compraron más de una vez”, indicó la emprendedora.

Entre los proyectos de Lucía para este año está la ampliación a nuevos productos como mats para pilates, almohadones, bolsos y remeras de algodón peruano para hacer yoga. También incrementar las ventas al exterior, ya que tiene clientes que hacen pedidos desde varios países como Chile, Uruguay, Brasil, Colombia, España y Alemania.

También concretar algunas de las propuestas que tuvo para aliarse con grandes marcas. Pero sin descuidar la calidad de sus productos y el espíritu emprendedor del negocios. “Busco encontrar la gente adecuada y priorizar el crecimiento antes que venderla a una marca. No me quiero perder en el camino”, afirma.

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