Política

Kicillof busca trasladarle a Milei el costo político de un inicio de clases conflictivo en la provincia de Buenos Aires

Axel Kicillof junto a Roberto Baradel y Hugo Yasky

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, cerró un acuerdo paritario con los gremios de la administración pública que implica un aumento del 20% para el mes de febrero, alcanza a estatales y docentes y tiene como agregado la instancia de revisión mensual. Sin embargo, en el caso de los docentes, el acuerdo no contempla lo que corresponde al Fondo de Incentivo Docente (FONID); que representa entre un 10% y 15% de los salarios y que se paga con recursos nacionales que la Casa Rosada ya dejó de transferir a las provincias. Así, los gremios y la PBA buscan que Javier Milei se haga cargo de un eventual conflicto con los docentes.

El apartado del FONID no es menor a semanas del inicio del ciclo lectivo. Esta semana, Kicillof había adelantado que desde el gobierno provincial iba a respaldar a los sectores afectados por la quita de recursos. El mensaje tenía dos destinatarios: los gremios como aliados y el gobierno nacional. Luego, con el acuerdo paritario provincial encaminado, la conflictividad se traslada al ámbito nacional.

La aceitada relación del gobernador con el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) hacía difícil pensar en un arranque de clases conflictivo. Sin embargo, la tensión continúa pero con la Nación; más aún luego de la ratificación de que no está previsto darle curso a una instancia de paritaria nacional y que el FONID, además de otros fondos que se trasladaban a las provincias como Conectividad y Material Didáctico, dejarán de efectivizarse.

El ajuste y recorte en lo que respecta al FONID y otros fondos ya tuvo su debut con los salarios del mes de febrero en la provincia de Buenos Aires. La gestión de Kicillof absorbió ese pago que representó -según el director de Cultura y Educación, Alberto Sileoni- $14.500 millones. Al momento de depositar los sueldos, el gobierno bonaerense alertó que no podrá afrontar ese agregado -que era cubierto por la Nación desde el año 1998- en los meses siguientes. Para los docentes representa un 10% del salario.

Kicillof y Sileoni
Alberto Sileoni, ministro de Educación bonaerense

“Este es un contexto muy complejo de caída de la actividad económica y de la recaudación provincial, producto de las políticas que está aplicando el Gobierno Nacional, entre las que se encuentra un ajuste feroz de las transferencias obligatorias no automáticas que recibían las provincias”, había planteado el ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, Pablo López, tras la reunión con los gremios estatales y docentes.

La posibilidad de mantener abierta la negociación en el ámbito bonaerense fue un pedido de los representantes sindicales. Será mes a mes. El último incremento salarial Kicillof lo había dispuesto por decreto. Había sido un 15% para diciembre y un 10% para enero. Los gremios “aceptaron” en disconformidad. Ahora, el incremento para el mes de febrero de un 20% es sobre diciembre.

“Nosotros tenemos una discusión abierta con el frente gremial. Apostamos a iniciar las clases, pero bueno… en un marco de decisiones políticas que tienden a desordenar el sistema educativo”, planteó por su parte Sileoni en declaraciones a El Destape radio, apuntando directamente al gobierno nacional.

El propio Milei fue quien planteó que este año no habrá instancia de paritaria nacional. Si bien esa instancia debía luego ser rubricada por los acuerdos provinciales, sí fijaba una base para la negociación con los gremios docentes.

Sin embargo, en el marco de su plan de shock y ajuste, el presidente ratificó este viernes que la paritaria “es un problema de los gobernadores de cada provincia”. Por su parte, el vocero presidencial, Manuel Adorni, había detallado que “la paritaria docente nacional como está no existe”, pero “lo que sí va a pasar es que se junten las partes para intentar destrabar el conflicto y se inició la parte administrativa para realizar esa reunión”.

Javier Milei (EFE)
Javier Milei (EFE) (ABIR SULTAN/)

Los gremios docentes, tanto los agrupados en CTERA como en la CGT, insistieron días atrás en que el gobierno nacional debe convocar a paritaria nacional, además de garantizar el envío de fondos a las provincias; caso contrario se agravaría la conflictividad con el sector. “No hay aumentos desde noviembre, creció la inflación, los alquileres, hay tarifazos, aumentos de transportes. El gobierno nacional debe enviar los fondos a las provincias y convocar en forma urgente a la Paritaria Nacional Docente”, planteó la titular de CTERA, Sonia Alesso.

Por el recorte de fondos hacia la provincia de Buenos Aires, Kicillof planteó que hará un reclamo administrativo ante el ministerio de Economía de la Nación: una carta al ministro Luis Caputo. Los fondos más sensibles corresponden a los educativos (FONID) y al Transporte en lo que respecta al Fondo Compensador y que se reflejaba en el precio del boleto. Una vez agotada esa instancia no se descarta que la demanda sea vía judicial en conjunto con otras provincias.

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