Los equipos de rescate han logrado extraer la totalidad de los cuerpos, enfrentando condiciones adversas como la niebla y la topografía abrupta de la zona.
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Las operaciones, coordinadas por un Puesto de Mando Unificado que integra a autoridades nacionales y departamentales, se desarrollaron con la participación del Ejército, la Policía Nacional, el CTI de la Fiscalía, Bomberos, Cruz Roja y Defensa Civil.
La presencia constante de niebla y la caída de la noche habían dificultado las labores, pues solo seis cuerpos pudieron ser retirados en las primeras horas, indicó la Defensa Civil. Sin embargo, siendo las 12:30 p. m. del 29 de enero del 2026, las autoridades confiramron la recuperación de todos los cuerpo.
Campesinos de la vereda Curasica y personal voluntario colaboraron en la búsqueda inicial. El acceso limitado y la baja visibilidad han ralentizado el rescate, añadió la Defensa Civil.

El gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, destacó a Semana que la función del Puesto de Mando Unificado es unir los esfuerzos institucionales para ayudar tanto en la recuperación de los cuerpos como en la investigación de lo ocurrido. Subrayó la colaboración entre Ejército y Policía para facilitar el avance del operativo.
La coordinación entre entidades como Bomberos y Cruz Roja se mantiene activa, permitiendo el descenso de los cuerpos desde la montaña, informaron fuentes oficiales.
Los cuerpos recuperados son trasladados en carrozas fúnebres desde La Playa de Belén hasta Cúcuta, y se prevé su envío progresivo hacia Ocaña y otras zonas conforme avancen los rescates, según reportó Caracol Radio. Las labores de traslado y las inspecciones técnicas avanzan a medida que se logran salvar obstáculos en el terreno.
Funcionarios de Medicina Legal y la Sijin están encargados de la inspección y el análisis de los cuerpos. El proceso de identificación de las víctimas recurre a pruebas de ADN y análisis odontológicos para garantizar la plena certeza de cada caso.

“Algunas personas o familiares habrá que tomarles o familiares de muestras ADN o de la carta dental a cada una de las personas que fallecieron en este hecho tan lamentable. Seguimos trabajando en el PMU con todas las autoridades del departamento”, afirmaron desde las entidades.
El secretario de seguridad ciudadana, George Quintero, puntualizó que parte de los cuerpos todavía no ha sido identificada debido al estado en que fueron hallados, lo que puede retrasar el procedimiento.
La compañía Satena, a través de su presidente Óscar Zuluaga, confirmó a Semana que mantiene contacto permanente con los familiares y ofrece orientación psicológica durante este periodo. El Congreso de la República estudia la celebración de honras fúnebres para Diógenes Quintero, representante del Partido de la U y figura pública regional fallecida en el accidente.
Diversas voces políticas y sociales han expresado sus condolencias y solidaridad con las familias, especialmente por la muerte de Quintero y sus acompañantes
A medida que avanzan la recuperación de cuerpos y los trámites de identificación, autoridades y personal forense trabajan en la recolección de muestras para asegurar la plena certeza sobre la identidad de las víctimas, mientras continúa la coordinación institucional desde el Puesto de Mando Unificado.
En medio de la complejidad del operativo, los equipos de rescate, junto a campesinos de la vereda Curasica, solo pudieron recuperar seis cuerpos antes del anochecer.

El resto de las víctimas quedó en el filo de la montaña, donde la espesa niebla y el difícil acceso impidieron avanzar con mayor rapidez.
Según informaron autoridades y lugareños, la búsqueda se extendió durante la noche del 28 de enero, en un esfuerzo conjunto de residentes, personal de emergencia y funcionarios estatales.
La hipótesis principal de las autoridades apunta a las condiciones climáticas y meteorológicas. El campesino Libardo Ascanio relató a La FM el efecto de la niebla en momentos clave,
Los reportes oficiales coinciden con esta versión: la nubosidad redujo la visibilidad y no solo dificultó el vuelo, sino también las primeras labores de búsqueda tras la desaparición del avión de los radares.
Otras conjeturas circularon entre habitantes y testigos que auxiliaron en las tareas de rescate. Algunos observaron que tras el impacto no se registraron explosiones ni estallidos, lo cual, según señalaron, podría indicar una eventual falta de combustible o consumo excesivo antes del accidente. Sin embargo, las autoridades consideran que esta hipótesis tiene poco sustento técnico por el momento.