La actriz Omeris Arrieta, recordada por interpretar a Venezuela Castillo en Chepe Fortuna, relató que sobrevivió a un accidente cerebrovascular que afectó su memoria y le impidió reconocer a su hija, Valeria Duarte.
El episodio ocurrió mientras trabajaba en un nuevo proyecto televisivo y derivó en una hospitalización en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de Valledupar.
Arrieta habló sobre esa etapa durante una entrevista con la emisora Tropicana, en la que explicó que el deterioro de su estado de salud apareció de forma repentina durante una jornada de trabajo.
La actriz recordó que comenzó a sentir calor, tuvo dificultades para ver con claridad y entendió que algo no estaba bien. “Sentí el calor, me sentí rara y veía a la asistente por la mitad. Me dieron agua. Pero yo sabía que algo me estaba pasando”, relató.
Según su versión, la emergencia surgió mientras estaba en Mompox, durante los primeros meses de grabación de La Cacica, producción de Caracol Televisión que se estrenó en 2017. Arrieta también indicó que el episodio coincidió con el momento en que se disponía a firmar su contrato para participar en la novela.

Las personas que estaban con ella decidieron llevarla a un centro médico después de que las molestias persistieron. La actriz reconoció que su carácter bromista hizo que, en un primer momento, algunos integrantes del equipo no interpretaran la situación como una urgencia. Sin embargo, sus síntomas llevaron a que recibiera atención especializada.
En el centro asistencial, los médicos determinaron la gravedad de la situación. Arrieta fue trasladada en ambulancia con destino a Cartagena, pero el recorrido cambió por nuevas complicaciones. De acuerdo con lo que ha contado, sufrió nueve convulsiones y una trombosis, circunstancias que llevaron a que ingresara a una UCI en Valledupar.
“Estoy pasando un proceso difícil donde yo jamás pensé que viviría algo tan duro y que fuera a acabar conmigo”, recordó Arrieta al hablar de aquellos días. La artista también reflexionó sobre el impacto de la emergencia: “Me olvidé de mi cuerpo y cuidé mi organismo, fue mi culpa, Dios no tiene nada que ver con lo que me pasó. Al contrario, él me guardó porque morí nueve veces”.

La recuperación trajo un nuevo desafío para la actriz. Tras despertar, no identificó a su hija, Valeria Duarte, una de las personas que permaneció a su lado durante el proceso médico. La pérdida de memoria fue uno de los efectos que más preocupó a Arrieta y a su familia, pues los especialistas les hablaron de posibles secuelas que podían afectar sus capacidades cognitivas y físicas.
Durante su conversación con Tropicana, la actriz describió la confusión que experimentó al regresar a la conciencia. “Que tú te mires en el espejo y no sepas quién eres, que no reconozcas a tu hija”, expresó al recordar ese momento.
Arrieta relató que, cuando le preguntaban por su nombre, respondía “Valeria Duarte”, el nombre de su hija. “Yo andaba perdida y yo decía: ‘Dios mío, ¿qué es lo que me está pasando?’”, afirmó. En sus primeros momentos de recuperación, tampoco podía precisar datos básicos sobre su vida, como su edad o el año en el que se encontraba.

Valeria Duarte tuvo un papel central en la rehabilitación de la intérprete. Durante varios meses, acompañó a su madre en ejercicios para recuperar funciones cotidianas, entre ellas leer, escribir, caminar y comer. “Esto fue con terapias y con la ayuda de mi hija”, señaló Arrieta.
La actriz explicó que, durante esa etapa, la relación con Valeria se transformó por completo. “Mi hija se convierte en mi mamá. Hagan de cuenta un bebé de seis o cuatro años. Entonces, enséñele a escribir, enséñele a comer, enséñele a leer, a caminar”, relató en la entrevista con la emisora.
Arrieta también habló de las secuelas físicas que enfrentó. “La mitad de mi cuerpo por acá quedó muerto. O sea, yo no respondía”, dijo, antes de precisar que el lado izquierdo fue el más afectado. Pese a ese escenario, aseguró que retomó sus actividades y volvió a actuar después de cumplir con el proceso de rehabilitación.
La preocupación de la actriz estaba ligada, además, a su oficio. Para ella, la memoria es una herramienta necesaria para aprender guiones y construir personajes. “Yo le dije a Dios: si tú me das la oportunidad de estar viva, yo necesito que me devuelvas la memoria, porque un actor lo que necesita es memoria para poder acordarse de sus libretos”, afirmó.

En otro momento, expresó la incertidumbre que sintió ante la posibilidad de no regresar a la actuación. “Si tú no me vas a devolver mi memoria, entonces llévame, porque yo para qué voy a servir acá, si la pasión mía es actuar”, recordó.
Años después de la emergencia, Arrieta ha retomado proyectos audiovisuales. La artista destacó que su hija fue determinante para enfrentar los primeros castings tras la recuperación, pues la ayudaba a recordar palabras y a prepararse para las pruebas.
“Mi hija siempre fue clave en la vida de Omeris Arrieta”, expresó la actriz. También habló sobre el respaldo que recibió de su entorno para volver a asumir papeles en producciones audiovisuales, una posibilidad que veía lejana durante los primeros días posteriores a la hospitalización.

La intérprete advirtió que los efectos del accidente cerebrovascular marcaron su vida y aprovechó su testimonio para enviar un mensaje de prevención. “Así que cuídense, cuídense, dejen de trabajar tanto”, dijo durante la entrevista.