La demolición de los anfiteatros ubicados en la Alameda Chabuca Granda, en el Centro de Lima, ha generado una ola de reacciones entre artistas y trabajadores del espectáculo popular. Uno de los primeros en pronunciarse fue Carlos Álvarez, quien utilizó sus redes sociales para hacer un llamado público al alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, con el objetivo de encontrar una solución para los cómicos ambulantes que desarrollaban sus actividades en ese espacio y que hoy ven afectada su principal fuente de ingresos.
A través de un mensaje difundido en su cuenta de Instagram, el reconocido humorista expresó su preocupación por la situación que atraviesan sus colegas, quienes durante años encontraron en la Alameda Chabuca Granda un lugar para presentar sus espectáculos, entretener al público y generar recursos para sus familias.
El actor cómico pidió públicamente al alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, que brinde una alternativa de trabajo a los artistas afectados por la demolición de los anfiteatros en la Alameda Chabuca Granda. Instagram.
El artista decidió intervenir públicamente luego de conocer que los anfiteatros donde laboraban numerosos cómicos forman parte de un proceso de remodelación impulsado por la Municipalidad de Lima. Aunque reconoció la importancia de las obras y mejoras urbanas, consideró necesario que las autoridades contemplen alternativas para quienes dependen económicamente de esos espacios.
En su mensaje, Álvarez recordó que los cómicos ambulantes cumplen una labor importante dentro de la ciudad, pues ofrecen entretenimiento a miles de personas que transitan diariamente por la zona.
“Me dirijo al alcalde Renzo Reggiardo para pedirle, en mi calidad de artista, el reubicar a mis compañeros cómicos que laboran día a día en la Alameda Chabuca Granda, que está en proceso de remodelación. Mis compañeros tienen un solo fin: llevar alegría y entretenimiento a miles de peruanos que día a día transitan por esa alameda”, manifestó.
Sus palabras encontraron eco entre diversos artistas y usuarios en redes sociales, quienes destacaron el papel que desempeñan los cómicos ambulantes dentro de la cultura popular peruana. Durante décadas, estos artistas han formado parte del paisaje urbano limeño, convirtiéndose en una alternativa de entretenimiento accesible para personas de distintas edades.
La preocupación por los artistas afectados en la Alameda Chabuca Granda
Más allá del aspecto cultural, Carlos Álvarez hizo énfasis en el impacto económico que la demolición de los anfiteatros puede generar en decenas de familias. Según sostuvo, muchos de los artistas que trabajaban en el lugar dependen exclusivamente de los ingresos obtenidos a través de sus presentaciones.
Por ello, pidió que las autoridades municipales establezcan mecanismos que les permitan continuar desarrollando su actividad mientras avanzan los trabajos de remodelación.
El humorista dejó claro que comprende la necesidad de ejecutar obras de mejoramiento en los espacios públicos. Sin embargo, insistió en que la modernización de la ciudad no debería dejar de lado a quienes utilizan esos lugares como fuente de trabajo.
“Comprendemos los trabajos, pero le pido a usted, señor alcalde, reubicarlos (…) Ojalá los pueda convocar y pueda darles una solución para que puedan seguir laborando y ganarse el pan día a día como lo hacemos millones de peruanos. Ojalá se pueda solucionar este problema”, añadió.
La petición busca abrir un diálogo entre las autoridades y los artistas afectados para encontrar una alternativa que permita mantener activa la actividad cultural mientras se ejecutan las obras.
El mensaje de Carlos Álvarez también puso sobre la mesa un debate recurrente en Lima: el equilibrio entre el desarrollo urbano y la preservación de espacios destinados a la cultura popular.
Para el actor cómico, la situación trasciende el caso puntual de la Alameda Chabuca Granda. En su opinión, detrás de cada artista ambulante existe una familia que depende de su trabajo y que podría verse seriamente afectada por la paralización de actividades.
La preocupación del humorista surge en un contexto particularmente sensible para el país, marcado por la incertidumbre política y la creciente preocupación ciudadana por la inseguridad. En medio de ese escenario, considera que el entretenimiento y el humor cumplen una función social importante al brindar momentos de distracción a la población.
Precisamente por ello, remarcó que sus compañeros no representan un problema para la ciudad, sino una expresión cultural que merece ser respaldada y protegida.
Las declaraciones de Carlos Álvarez fueron respaldadas por Kike Suero, otro de los artistas más representativos del circuito de cómicos ambulantes. El humorista expresó su indignación por la desaparición de los anfiteatros y aseguró que la medida representa una pérdida para la cultura popular.
Suero recordó que esos espacios sirvieron durante años como plataforma para que numerosos artistas desarrollaran sus carreras y pudieran generar ingresos para sus hogares.
“Me llena de indignación que las autoridades de la Municipalidad de Lima hayan destruido los anfiteatros de Chabuca Granda porque allí se hacía cultura (…) Mucha gente allí se ganaba el pan diario; yo en mis tiempos con lo que ganaba en las plazas le daba de comer a mis hijos Jim y Dayana”, comentó.