Según información obtenida por Blu Radio, el sector automotor colombiano mantiene una creciente preocupación por el impacto que tienen el contrabando y otras actividades ilegales sobre la industria de autopartes, un mercado que genera miles de empleos y mueve billonarias cifras dentro de la economía nacional.
La advertencia fue realizada por la Asociación del Sector Motriz y sus Partes (Asopartes), que aseguró que estas prácticas continúan afectando la competitividad, la formalidad empresarial y la sostenibilidad de numerosas compañías en el país.
De acuerdo con el gremio, cerca del 10 % de las autopartes que circulan en el mercado colombiano podrían estar relacionadas con actividades ilegales, una situación que representa pérdidas económicas superiores a un billón de pesos cada año.
El pronunciamiento se produjo durante la presentación de Expopartes Oriente 2026, evento que reunirá a empresarios, fabricantes y representantes de la industria automotriz entre el 19 y el 21 de junio en Bucaramanga.

Carlos Andrés Pineda, presidente ejecutivo de Asopartes, explicó que el problema va más allá del simple ingreso irregular de mercancías al territorio nacional. Según indicó, alrededor del comercio ilegal de autopartes también operan otras conductas que generan graves afectaciones para los actores formales del mercado.
Entre las prácticas identificadas por el gremio se encuentran la falsificación de marcas, la usurpación de propiedad intelectual y diversas modalidades de comercialización irregular que perjudican tanto a fabricantes como a distribuidores y comerciantes que cumplen con las normas establecidas.
Pineda señaló que estas actividades representan una amenaza permanente para una industria que se ha consolidado como una de las principales generadoras de empleo en Colombia. Además, sostuvo que la presencia de estas redes ilegales reduce las posibilidades de crecimiento de las empresas que desarrollan sus operaciones dentro de la legalidad.
El dirigente gremial también manifestó que algunas operaciones vinculadas al comercio ilegal de autopartes presentan conexiones con otras economías ilícitas. Entre ellas mencionó posibles casos de lavado de activos, extorsión y mecanismos financieros ilegales que terminan afectando toda la cadena productiva relacionada con vehículos y motocicletas.

Frente a este panorama, Asopartes hizo un llamado a las autoridades para fortalecer los controles y las estrategias de vigilancia sobre el mercado. El gremio considera necesario un mayor respaldo institucional que permita combatir estas actividades y garantizar condiciones más equitativas para quienes cumplen con las obligaciones legales y tributarias.
Las advertencias sobre el contrabando fueron realizadas en el marco del lanzamiento de Expopartes Oriente 2026, una feria que busca convertirse en uno de los principales espacios de encuentro para empresarios y proveedores de la industria automotriz.
Según las proyecciones de los organizadores, el evento podría generar oportunidades comerciales superiores a los 15 millones de dólares a través de ruedas de negocios, alianzas estratégicas y acuerdos entre compañías nacionales e internacionales.
La muestra contará con la participación de 120 expositores provenientes de diferentes regiones del país y del exterior. También se espera la presencia de delegaciones empresariales de cinco países y más de 4.100 visitantes especializados vinculados al sector automotor.
Actualmente, el sector motriz colombiano registra una facturación cercana a los 21 billones de pesos anuales y agrupa a más de 65.000 establecimientos relacionados con la fabricación, comercialización y prestación de servicios asociados a vehículos y sus componentes.

Desde Asopartes consideran que el potencial de crecimiento de esta industria depende en buena medida de la capacidad para reducir los niveles de informalidad y combatir el contrabando. Para el gremio, proteger el empleo formal, incentivar la inversión y fortalecer la competitividad empresarial son elementos fundamentales para garantizar el desarrollo sostenible de uno de los sectores más representativos de la economía colombiana.
Finalmente, la organización reiteró que el combate contra estas prácticas ilegales requiere una acción coordinada entre autoridades, empresarios y organismos de control, con el objetivo de evitar que continúen afectando la actividad productiva y comercial relacionada con el mercado de autopartes en el país.