En un extenso raíd delictivo que comenzó en la zona norte de Buenos Aires y terminó en la región oeste, la Policía detuvo a un hombre y secuestró casi 200 envoltorios de cocaína listos para ser vendidos.
Todo ocurrió este miércoles cuando los efectivos de los oficiales quisieron identificar al conductor de un Peugeot 208 gris en la jurisdicción de Billinghurts, San Martín. Pero al acercarse al vehículo el individuo comenzó a disparar y dio incio a una persecución, según informó Primer Plano Online.
Inmediatamente, se desató un operativo del que participó el grupo Comando de San Martín, personal motorizado de Tres de Febrero y agentes de Remedios de Escalada. Sin embargo, a mitad del tramo del recorrido, el móvil perdió de vista al vehículo por lo que se emitió una alerta para localizarlo.
Minutos después, los agentes de Tres de Febrero volvieron a localizar el auto en esa zona y se reactivo el seguimiento. En la carrera el sospechoso tomó el Camino del Buen Ayre en dirección hacia Hurlingham y terminó a la altura de Juan de Garay y las vías ferroviarias, donde se registró un nuevo enfrentamiento armado.

Según explicó Primer Plano Online, ante esa situación las autoridades de la localidad montaron un operativo cerrojo que permitió interceptar el automóvil y determinar que el sospechoso había recibido un disparo. El impacto le dio en en la zona de la espalda, a la altura del omóplato y fue trasladado al Hospital Bocalandro donde ingresó al quirófano consciente.
Al respecto, los médicos indicaron que la herida no representaba riesgo de vida, y el paciente de 35 años identificado como J.M.N.I. quedó internado fuera de peligro.
En tanto, la Policía llevó a cabo el procedimiento donde se secuestraron 176 dosis de clorhidrato de cocaína y dos pistolas Glock calibre 9 milímetros, ambas con la numeración suprimida. Los datos informados por el portal sostuvieron que el hombre quedó detenido.

Dos camionetas que ignoraron un control policial en el ingreso a Resistencia desataron el lunes una persecución y un tiroteo sobre la Ruta Nacional 11 que movilizó a distintas áreas de la Policía del Chaco y concluyó con dos detenidos y otros dos sospechosos prófugos en una zona de monte.
Los vehículos involucrados eran una Toyota Hilux negra y una Toyota SW4 blanca. Al llegar al puesto de control ubicado sobre la Ruta 11, los conductores de ambas unidades rechazaron el pedido de identificación de los efectivos y huyeron a alta velocidad. Durante la persecución de la Hilux, los policías utilizaron sus armas reglamentarias y dispararon hacia las ruedas traseras del vehículo con el fin de detener su marcha.
Cerca de las 11, personal de la Dirección General de Policía Caminera interceptó la Hilux negra a la altura del kilómetro 1046. En su interior viajaban dos hombres de 27 y 59 años, ambos domiciliados en la provincia de Formosa, que quedaron detenidos. La consulta en el sistema de registros permitió establecer que sobre el vehículo pesaba un pedido de secuestro activo desde el día anterior, solicitado por la Policía Federal Argentina (PFA) en el marco de una causa por hurto de vehículo vinculada a una investigación de la provincia de Buenos Aires.
Distinto fue el final de la persecución de la SW4 blanca. Personal de la Dirección General de Seguridad Rural y Ambiental siguió ese vehículo hacia el sur por la Ruta 11 hasta el kilómetro 975, en la localidad de Basail, donde los dos ocupantes lo abandonaron y escaparon a pie hacia el monte. La magistratura interviniente dispuso el secuestro de ambas camionetas, mientras que la investigación quedó a cargo de la fiscal Lilian Irala.
El jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, se acercó personalmente a uno de los puntos del operativo. “Acá en Chaco no se juega, los vamos a seguir día y noche. Que sirva de ejemplo para otros: acá no van a pasar”, afirmó.