Las palabras de paz y diálogo que reclamó en su discurso el papa en el Congreso de los Diputados —y que fueron acogidas por todos los diputados con una larga ovación— ya han quedado como un episodio anecdótico. La sesión de control al Ejecutivo ha regresado a su tradicional bronca política tras vivir un nuevo cara a cara entre el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El jefe de la oposición ha vuelto a instar elecciones abordando el reguero de causas judiciales abiertas que salpican al PSOE y que, según ha apuntado, convergen en la figura del presidente. “12 sumarios, 17 delitos y casi un centenar de imputados. Ha practicado incluso la delincuencia de Estado. Es evidente que no tiene límites”, ha comenzado su intervención.
Feijóo ha acusado a Sánchez de tener conocimiento sobre las diferentes tramas y le ha recordado que pasará a la historia como el “inductor y financiador del mayor caso de corrupción en el país”. “Señor ‘P.S.’, si lo sabía todo, tendrá que dimitir por corrupción; si no lo sabía, tendrá que dimitir por incompetente. Y en esta línea, le ha preguntado: ”¿Hasta cuándo piensa estirar esta basura antes de dar la palabra a los españoles?”.
El líder socialista le ha replicado al líder del PP acusándole de hacer durante ocho años oposición marrullera: “Jamás asumiré su grado de hipocresía. Del partido de la Púnica, la Kitchen, del partido de Marcial Dorado, lecciones ninguna”, ha respondido.
Sánchez ha subrayado que la verdadera diferencia entre ambos radica en que él ocupa una sede que no ha sido financiada con dinero en negro. “Dan lecciones de democracia y no respetan los resultados. Dan lecciones de legitimidad y tapan la corrupción”, ha sentenciado.
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