El senador brasileño Flávio Bolsonaro, precandidato presidencial, visitó el miércoles la Casa Blanca en Washington para mantener un encuentro con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, tras reunirse con el presidente estadounidense Donald Trump el día anterior.
Según detalló en sus redes sociales, ambos lograron un entendimiento sobre cómo abordar las relaciones internacionales. “Continuamos fortaleciendo las relaciones internacionales, defendiendo la libertad, la democracia y los valores que unen a millones de brasileños y estadounidenses”, expresó Bolsonaro, quien difundió una imagen junto a Rubio.
La visita de Bolsonaro a la capital estadounidense se produce tras el encuentro reciente entre el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y Trump en la Casa Blanca, el pasado 7 de mayo, calificado por ambos como positivo. El hijo del ex presidente Jair Bolsonaro destacó que es la primera vez que un presidente estadounidense recibe en la Casa Blanca a un precandidato presidencial brasileño en año electoral, hecho que, en su opinión, refleja el “aprecio” del republicano hacia él y hacia Brasil.
Durante la reunión del martes, Trump recibió a Bolsonaro en la sede del Ejecutivo estadounidense. Tras el encuentro, el precandidato anunció que, si resulta electo en octubre, Brasil se sumará al Escudo de las Américas, alianza regional contra el narcotráfico promovida por Washington.
Además, reveló que solicitó al jefe de Estado estadounidense designar “cuanto antes” como grupos terroristas a las organizaciones criminales brasileñas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho. Esta medida cuenta con el rechazo del gobierno de Lula da Silva, por considerar que afectaría la soberanía nacional.

Trump mantiene una preferencia explícita por la familia Bolsonaro, a la que considera aliada. Flávio Bolsonaro relató que, durante su encuentro, el presidente estadounidense se interesó especialmente por la situación de su papá, arrestado desde hace varios meses atrás: “Lo primero que hizo fue preguntar por mi padre, sobre las condiciones de la cárcel, cómo está y cómo lidió la familia con todo esto”.
Jair Bolsonaro fue víctima de un atentado durante la campaña presidencial. Posteriormente, su salud se agravó tras ingresar en prisión, y actualmente cumple una condena de más 27 años.
El presidente de Estados Unidos inició su segundo ciclo en la Casa Blanca con fuertes críticas al proceso judicial contra el ex mandatario, quien fue su aliado durante el periodo 2019-2023. La detención de Jair Bolsonaro y las sanciones temporales impuestas por el gobierno de Donald Trump a un juez de la Corte Suprema, así como los aranceles aplicados a productos de Brasil, generaron una fuerte tensión diplomática con Lula da Silva.
El mandatario brasileño criticó el intervencionismo de Trump en América Latina, en especial por los operativos contra narcolanchas en el Caribe y el Pacífico, que causaron cerca de 200 muertes. A pesar de las diferencias, ambos mandatarios optaron por reunirse en la Casa Blanca para distender la relación.

La reciente visita del senador brasileño a la sede del poder en Washington también busca impulsar su candidatura, luego de la filtración que lo relaciona con Daniel Vorcaro, banquero encarcelado bajo acusaciones de estar vinculado con el mayor fraude financiero en la historia de Brasil, situación que complicó la posición del legislador en las encuestas frente a Lula, quien aspira a la reelección.
El senador Marcos Rogério, considerado uno de los principales aliados de Flávio Bolsonaro en el Congreso estadounidense, afirmó que el precandidato presidencial ya ofreció las explicaciones necesarias acerca de su relación con Daniel Vorcaro.
“Momentos como este merecen nuestra atención. Necesita aclararlo todo. Pero también se ha manifestado a favor de una investigación parlamentaria sobre Banco Master. Esto no impedirá en absoluto su candidatura”, declaró Rogério a periodistas el sábado durante el foro empresarial Esfera, en las afueras de São Paulo. El legislador aseguró que no reconsiderará su respaldo a la postulación presidencial de Bolsonaro.
La analista política Lula Guimaraes trabajó con candidatos de diferentes partidos en elecciones de Brasil y evaluó el caso dentro del contexto actual. “En estos momentos, la gente en Brasil quiere saber quién ganará el próximo Mundial. Solo eso hará que todo este asunto pase a un segundo plano durante un mes”, señaló Guimaraes. “No creo que esto por sí solo sea fatal para Flávio Bolsonaro”.
(Con información de EFE y Associated Press)