La ausencia de varias jugadoras en la selección peruana de vóley sigue generando debate. En medio de las interrogantes por las deportistas que rechazaron las recientes convocatorias de Antonio Rizola, Gino Vegas se refirió a la posibilidad de aplicar sanciones y aseguró que la Ley del Deporte contempla obligaciones para quienes son llamados a representar al Perú.
El presidente de la Federación Peruana de Vóley (FPV) explicó que actualmente la institución viene solicitando opiniones legales para conocer con precisión el margen de acción que tiene frente a estos casos, especialmente luego de que varias voleibolistas decidieran no integrar el proceso del combinado nacional.
“En principio, el 100% de las jugadoras dijeron que sí estaban dispuestas. Faltando poco tiempo antes de que salgan las convocatorias, que fueron en tres etapas, algunas le dijeron que no estaban en condiciones de poder estar. Otras dijeron que ya se habían retirado, que ya su tema de jugar en selección ya no daba. Esas no fueron convocadas”, manifestó.
Sin embargo, una vez conocidas las negativas de algunas deportistas, la federación inició una revisión del marco legal vigente para determinar si corresponde adoptar alguna medida. “Yo estoy haciendo las consultas, porque la Ley del Deporte es muy clara y te dice que hay obligatoriedad del deportista que es convocado a representar a su país, salvo que por causa justificada y debidamente comprobada le sea imposible”, explicó.
Gino Vegas fue más allá y aseguró que la propia normativa establece consecuencias para quienes incumplan con esa obligación sin una justificación válida. “La Ley del Deporte te señala cuáles son las sanciones dependiendo la gravedad de la falta en caso que no concurra”, indicó.
Las declaraciones del titular de la FPV se producen días después de que revelara que la federación estaba recabando informes y opiniones jurídicas para analizar la situación de las jugadoras que rechazaron integrar la selección peruana. No obstante, el dirigente dejó entrever que no todos los casos son iguales y que cada situación debe ser evaluada de manera independiente.
Según explicó Vegas, existen distintos tipos de respuestas entre las deportistas contactadas por la selección. “Ha habido jugadoras que cuando recibieron la convocatoria, se comunicaron a agradecer, básicamente con el cuerpo técnico. Algunas sí mandaron carta a la federación. Conversaciones personales no tuve con ninguna”, comentó.
Asimismo, remarcó que hay casos de voleibolistas que presentaron motivos válidos para no integrarse al equipo patrio en esta temporada, mientras que otras inicialmente aceptaron el llamado y posteriormente se retiraron del proceso. “Son muchas razones válidas y hay otras que sí aceptaron, que estuvieron entrenando y que después se retiraron. Entonces, son tres casos distintos”, sostuvo.

Las ausencias representan un desafío adicional para Antonio Rizola en una temporada especialmente importante para el vóley peruano. Además de la Copa Sudamericana, la selección tendrá como principal objetivo el Campeonato Sudamericano 2026, certamen que otorgará cupos para el próximo Mundial y que reunirá a las principales potencias de la región.
En ese escenario, Perú necesitará contar con la mayor cantidad posible de jugadoras disponibles para competir en igualdad de condiciones frente a rivales como Brasil, Argentina y Colombia. Por ello, la falta de algunas voleibolistas por lesiones, decisiones personales o retiros temporales ha generado preocupación dentro de la FPV y el comando técnico.
La clasificación al Mundial aparece como una de las grandes metas del proyecto encabezado por Rizola. Sin embargo, para alcanzar ese objetivo, el entrenador deberá afrontar el reto de consolidar un plantel competitivo en medio de un proceso marcado por renovaciones, bajas sensibles y constantes cambios en la convocatoria.