Luego de que la revista británica The Economist publicará el más reciente índice económico para medir la paridad del poder adquisitivo de los países, calculado a través de la tradicional hamburguesa Big Mac, el presidente Gustavo Petro salió de frente a pedir nuevas medidas para Colombia.
Y es que el más reciente índice dejó a la moneda colombiana un 1,5% sobrevaluada frente al dólar, lo que significa que los colombianos necesitan menos dinero para mantener un estilo de vida prudente en comparación con los estadounidenses.
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Asimismo, el repunte del precio del oro durante la última semana ocasionó que el presidente colombiano saliera a través de su cuenta de X para solicitar una reevaluación de las inversiones y cambiar la moneda de base de las transacciones.
Según indicó el mandatario, la decisión del Gobierno de crear nuevas deudas harán que el precio del dólar caiga aún más, por lo que solicitó que las nuevas transacciones usaran el peso como moneda base.

“Al colocar el diferencial de tasas de interés de Colombia por encima de la de EEUU habrá avalancha de dólares para especiales y caerá un poco más el dólar. Es importante pasar del dólar como base, al oro o al peso. Si pueden comprar oro en el mundo traigánlo (sic)”, señaló Petro.
Asimismo, el presidente aseguró que el país debe salvaguardar una reserva de oro para así mantener el valor del peso colombiano con buenos índices y no permitir una devaluación de la moneda.
Incluso, Gustavo Petro aseguró que tomará medidas en el país para acelerar ese cambio en el tiempo cercano, teniendo en cuenta que su periodo termina el 6 de agosto de 2026.
“Las empresas de oro del gobierno deben comprar el máximo oro posible a la pequeña minería a buen precio. A mí regreso al país, se hará la reunión del gobierno respecto al oro. El oro no es de las mafias sino del pueblo de Colombia”, concluyó el mandatario.

El peso colombiano cerró enero de 2026 con una valorización de 2,65% frente al dólar estadounidense, según los reportes del mercado, ubicándose en el cuarto puesto entre las principales monedas latinoamericanas al inicio de 2024.
El sol peruano apareció como la divisa con el desempeño más débil en la región, tras mantenerse prácticamente estable y registrar un ajuste de -0,17%. El peso argentino, por su parte, solo logró una apreciación del 0,29% al final del mes.
El liderazgo en la región lo ostentó el real brasileño, que alcanzó una apreciación del 3,89% y llegó a registrar valorizaciones intradía superiores a 5%. El peso chileno ocupó el segundo lugar con una revaluación de 2,98%, impulsada principalmente por la recuperación de los precios del cobre. En tercer lugar se ubicó el peso mexicano, que avanzó 2,67% frente al dólar y logró superar por un margen estrecho al peso colombiano.
La tendencia general respondió a un dólar débil en los mercados globales; el índice DXY se ubicó cerca de los 96 puntos, su menor nivel en casi cuatro años. Esta coyuntura ofreció respaldo a la moneda colombiana, pero no permitió recuperar el liderazgo regional, superada por pares que aprovecharon con mayor fuerza tanto el entorno internacional como factores internos.
En Colombia, el desempeño del peso estuvo apoyado por la entrada de capitales asociados al endeudamiento externo, sobre todo del Gobierno nacional, y por el diferencial de tasas de interés, que continúa favoreciendo los activos en pesos.
No obstante, la última semana del mes presentó volatilidad, con el dólar descendiendo a mínimos cercanos a $3.630 antes de un ligero repunte, reflejando que el fortalecimiento del peso no fue uniforme durante enero.