El ciudadano colombiano Alex Saab, considerado durante años como el principal operador financiero del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, ha sido acusado por la justicia de Estados Unidos de liderar un esquema de sobornos, lavado de dinero y desvío de fondos a través del programa Clap de distribución de alimentos, según documentos judiciales.
La acusación formal, conseguida por Semana y presentada por la Fiscalía federal del Distrito Sur de Florida en Miami, sostiene que Saab movió más de USD 350 millones utilizando bancos estadounidenses, y que parte de estos recursos terminó beneficiando a altos funcionarios del régimen venezolano. De ser hallado culpable, enfrenta una pena máxima de 20 años de prisión federal.
De acuerdo con la investigación, Saab y sus socios idearon un esquema que utilizó el programa social de alimentos Clap como fachada para lavar cientos de millones de dólares.
El sistema, según la fiscalía, operó entre 2015 y 2023, blanqueando fondos a través de una red internacional de cuentas, importaciones fraudulentas desde Colombia y México, y ventas ilegales de petróleo mediante operaciones con Petróleos de Venezuela S.A. (Pdsva), lo que configuró un caso de corrupción política y financiera a gran escala.
La acusación describe dos fases principales: la primera implicó sobornos a funcionarios venezolanos para obtener contratos del programa Clap, canalizando importaciones de alimentos desde Colombia y México con documentación falsa; las ganancias eran transferidas a Estados Unidos para ocultar su origen ilícito.
Estos mecanismos permitieron consolidar la estructura operativa.
A partir de 2019, tras las sanciones de Estados Unidos al petróleo venezolano, el entramado se expandió. Utilizando sus vínculos con altos funcionarios, Saab y su círculo ampliaron sus actividades accediendo y vendiendo petróleo de Pdvsa, ingresando los fondos a cuentas estadounidenses para blanquear grandes sumas y profundizar el alcance internacional del caso.
La estructura evolucionó tras las restricciones a la exportación petrolera. Los implicados, mediante contactos oficiales, obtuvieron acceso preferencial a cantidades significativas de petróleo de Petróleos de Venezuela S.A., cuyas ventas en el extranjero, bajo pretextos engañosos, generaron fondos que ingresaron a cuentas en Estados Unidos, permitiendo blanquear decenas de millones de dólares a nivel internacional.

La documentación de respaldo para importaciones de alimentos y exportaciones de petróleo se falsificaba de modo sistemático, lo que dificultaba el rastreo del dinero y favorecía la impunidad de la organización, tal como subraya la revista Semana en su análisis documental.
En la acusación, la fiscalía federal del Distrito Sur de Florida destaca el pago de sobornos a altos cargos del gobierno venezolano, entre ellos Nicolás Maduro, identificado como uno de los principales receptores de pago dentro del esquema del programa Clap. Estas transferencias ilícitas permitieron construir una red financiera con impacto transnacional, según el meido mencionado.
La acusación amplía las investigaciones abiertas en 2021, que originalmente solo abordaban contratos de vivienda. El expediente actual subraya el uso del programa de alimentos como eje central, y el monto total blanqueado supera los USD 350 millones.
La trayectoria judicial de Saab incluyó su detención en 2019 durante una escala en Cabo Verde y posterior extradición a Miami, donde estuvo preso dos años por blanqueo de capitales. En 2023, el expresidente de Estados Unidos, Joe Biden, le concedió un indulto en el marco de un canje de prisioneros con el gobierno de Nicolás Maduro.

En 2022, los abogados de Saab revelaron su cooperación con la DEA, proporcionando datos sobre redes corruptas vinculadas al poder venezolano. Durante ese proceso, el empresario entregó a las autoridades más de 12 millones de dólares obtenidos ilícitamente, según destaca la revista Semana.
Alex Saab mantuvo esta doble estrategia mientras participaba en esquemas financieros ilegales y colaboraba confidencialmente con autoridades estadounidenses.