Las lluvias regresaron a Medellín durante el último fin de semana de septiembre de 2026, con precipitaciones que comenzaron la noche del viernes 25 y se intensificaron desde la noche del domingo 27. El episodio se extendió hasta las 8:00 a. m. del lunes 28.
No obstante, el reporte divulgado el 28 de septiembre mostró que la lluvia no alcanzó para mejorar el comportamiento del consumo. Los registros obtenidos por Empresas Públicas de Medellín (EPM) durante el fin de semana fueron peores que los de la semana previa.
La empresa informó que las viviendas abastecidas por Piedras Blancas ahorraron 88 litros diarios por hogar el domingo 27, frente a una meta de 92 litros. En La Fe, el ahorro fue de 27 litros y en Riogrande II llegó a 40 litros, cuando ambos sistemas requieren una reducción de 70 litros.
Las precipitaciones dieron un alivio temporal a la ciudad, pero no cambiaron la alerta sobre la reducción de las reservas. EPM advirtió que el ahorro debe mantenerse en el tiempo para bajar el déficit y asegurar la continuidad del servicio de acueducto.

El sistema de Piedras Blancas, que abastece al nororiente y al centro-oriente de Medellín, fue el que mostró el resultado más próximo a su objetivo en el reporte del domingo.
La meta para los hogares conectados a ese embalse es ahorrar 92 litros de agua diarios. El registro de 88 litros se explicó por el ahorro voluntario de la comunidad y las interrupciones programadas.
La semana anterior, ese sistema había alcanzado por primera vez el objetivo. El 23 de septiembre, las viviendas cubiertas por Piedras Blancas llegaron a un promedio de 94 litros ahorrados.
Ese avance no se trasladó al resto de la ciudad. Los resultados de La Fe y Riogrande II permanecieron por debajo de las metas fijadas para cada zona de abastecimiento.

El menor rendimiento de los sistemas obliga a sostener las medidas que buscan reducir el gasto de agua. La empresa considera que la conducta de los usuarios será determinante para evitar un mayor deterioro de las reservas.
EPM y el Distrito habían puesto en marcha cortes nocturnos de agua en los sectores con disponibilidad más crítica. La medida alcanzó al nororiente y al centro-oriente de la capital antioqueña.
Las interrupciones generaron molestias entre los habitantes. Ante esa reacción, las autoridades propusieron el reto Ahorra Sí, que vinculó la posibilidad de flexibilizar las restricciones con el cumplimiento de las metas de reducción del consumo.
El programa estableció objetivos distintos según el sistema de embalses. Piedras Blancas recibió una meta mayor por la situación de su abastecimiento.

Las viviendas conectadas a Riogrande, que cubre el occidente y el noroccidente, deben reducir 70 litros diarios. La misma cifra aplica para los hogares abastecidos por La Fe, en el centro y el sur de Medellín.
El reto se suspendió de forma temporal tras los avances iniciales de los usuarios. La decisión cambió el 21 de septiembre, cuando EPM anunció que reactivaría los cortes nocturnos por el incumplimiento de las metas semanales.
Las reservas de agua de Medellín deberán recuperarse durante octubre y noviembre antes de que llegue el periodo que Empresas Públicas de Medellín (EPM) prevé como el más complejo del fenómeno de El Niño, entre los primeros meses de 2027 y abril de ese año.
El gerente de Acueducto y Alcantarillado de EPM, Santiago Wilches Yepes, advirtió que la situación de los embalses ya plantea dificultades para las proyecciones, pese a que la fase de mayor exigencia climática todavía no comenzó.
La preocupación radica en que los embalses de Río Grande, La Fe y Piedras Blancas necesitan elevar sus niveles antes de noviembre para afrontar los meses iniciales de 2027. EPM espera que las reservas alcancen cerca del 98% de su capacidad al cierre de ese mes, ante la previsión de un fenómeno de El Niño de alta intensidad.
“Aún no estamos en la fase más compleja de El Niño y los niveles de los embalses ya están siendo críticos para poder hacer proyecciones de que lleguen en el mejor nivel posible en noviembre”, afirmó Wilches a El Colombiano.
El funcionario sostuvo que existe una probabilidad del 93% de que El Niño sea muy fuerte. También señaló que la posibilidad de que sea el más intenso registrado llega al 75%.
La empresa concentrará sus expectativas en el comportamiento de las reservas durante los dos próximos meses. Ese lapso definirá las condiciones con las que el sistema llegará al tramo previsto como más exigente del fenómeno climático.