El Ministerio del Interior reforzará la presencia policial en Ceuta con una veintena de agentes especializados en extranjería y otros 50 efectivos de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) para acelerar la expulsión de los migrantes que todavía permanecen en la ciudad tras la entrada masiva del pasado 30 de julio. El anuncio lo ha realizado este jueves el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante su visita a la ciudad autónoma, donde ha defendido que el Gobierno seguirá aumentando los medios personales necesarios hasta recuperar la normalidad.
A este refuerzo se sumarán otros 50 agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), procedentes de las plantillas de Madrid, Alicante y Sevilla. En este caso, su cometido será distinto: reforzar la seguridad ciudadana y aumentar la presencia policial en las calles, después de las quejas trasladadas por vecinos y responsables de la ciudad ante un supuesto repunte de la delincuencia tras la llegada masiva de migrantes.
“Seguiremos implementando los medios personales que sean necesarios para ayudar a llegar a esa normalidad lo antes posible”, ha asegurado Marlaska durante una rueda de prensa en Ceuta.
El primer grupo, formado por los especialistas en extranjería, se incorporará a los seis agentes de la Unidad Central de Expulsiones y Repatriaciones (UCER) que Interior desplazó a la ciudad cuando comenzó la crisis. Su misión es eminentemente administrativa: apoyar a los policías ceutíes en las tareas de filiación, reseña y documentación necesarias para poder tramitar las devoluciones.
El Gobierno trata así de acelerar uno de los principales cuellos de botella generados por la entrada masiva: identificar y documentar a las personas que continúan en la ciudad para poder ejecutar las decisiones de devolución cuando legalmente corresponda.
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