El ministro del Interior, César Astudillo, defendió este jueves la continuidad de Óscar Arriola como comandante general de la Policía Nacional (PNP) y señaló que la ley vigente establece restricciones para su remoción antes de cumplir dos años en el cargo.
Durante su intervención ante el Congreso, Astudillo afirmó que todos los integrantes de la institución policial están sujetos a evaluación, aunque precisó que las decisiones sobre los altos cargos deben ajustarse al marco legal.
“Mi posición como ministro del Interior es muy clara y desde el principio lo he dicho. Acá todos estamos en evaluación, todos, desde el ministro hasta el policía recién egresado, el último”, declaró.
Agregó que los cargos dentro de la PNP no pueden depender de vínculos personales o presiones políticas ni por continuismo. “El alto mando policial tiene objetivos concretos y son evaluados todos y por ello no estamos dando, no estamos dando un cheque en blanco. Tienen que cumplir una misión, tienen que dar un resultado”, afirmó.
Astudillo negó, además, haber otorgado una ratificación o respaldo especial a Arriola, quien asumió el cargo en septiembre de 2025, tras la suspensión por 18 meses de su antecesor, Víctor Zanabria, a raíz de una investigación fiscal en su contra.
“Aquí no ha habido ratificaciones, espaldarazos y otras palabras que circulan por ahí, que obviamente yo no las he dicho, tienen mucha imaginación”, manifestó ante los legisladores, algunos de los cuales le solicitaron retirar al alto mando por su cuestionada gestión frente a la criminalidad.
El ministro explicó que el Parlamento saliente aprobó una norma que restringe la salida del jefe de la PNP antes de cumplir dos años, excepto bajo determinadas circunstancias. “¿Qué tiene que pasarle? Tiene que morirse. Tiene que morirse”, repitió entre risas.
A continuación, detalló las demás causales previstas en la norma: “Tiene que incurrir en la comisión de un delito flagrante. Tiene que estar en una comisión de delito doloso con sentencia del Poder Judicial. Tiene que tener impedimento físico grave. Realmente, más que causales son candados difíciles que se cumplan. Y finalmente, que pida su baja”, siguió.
Ante este escenario, Astudillo aseguró que no suscribirá ninguna disposición contraria a la legislación vigente. “Yo no voy a firmar ningún documento que vaya contra una ley que se ha dado acá. Yo creo que ninguno de ustedes tampoco lo haría”, afirmó.
No obstante, anunció que el Ejecutivo promoverá una modificación de la norma para establecer reglas distintas sobre la conducción de la institución policial. “No podemos estar pensando en que si puede ser o no puede ser. Las reglas tienen que estar bastante claras y definidas”, señaló.
“Ustedes saben que esta ley se dio en la época del expresidente (Pedro) Castillo porque lo estimaron así conveniente. Lo aprobaron por insistencia, pero estamos en otro escenario. Y eso es lo que hemos decidido, eso es lo que le he dado cuenta a nuestra presidenta, eso es lo que sabe nuestro premier y eso es lo que vamos a hacer”, concluyó.
Arriola ocupó previamente la jefatura del Estado Mayor de la PNP y también fue director nacional de Investigación Criminal y jefe de la División de Terrorismo Regional en el Vraem, el valle cocalero más grande del país donde el narcotráfico convive con los remanentes de la banda terrorista Sendero Luminoso.