Un alumno de 11 años ingresó a la Escuela Campaña del Desierto, en el Barrio Smata de San Juan, con una pistola de aire comprimido, lo que obligó a las autoridades escolares a activar los protocolos de seguridad y motivó la intervención de personal policial. El hecho, calificado como inusual en la zona, fue confirmado por la Comisaría 27ª a través de un parte oficial.
Aproximadamente a las 8:00 horas, durante el ingreso habitual de los estudiantes a la escuela situada en la intersección de Virgen de Lourdes y Perito Moreno, una docente fue alertada por el padre de otro alumno sobre la presencia de un arma en el bolsillo del menor involucrado. El aviso permitió que el personal escolar abordara de inmediato la situación dentro del aula.
De acuerdo con lo informado por el por el portal Tiempo de San Juan, el estudiante, al ser consultado, entregó voluntariamente una pistola de material plástico color negro, presuntamente operada con CO2. El objeto fue puesto de inmediato bajo custodia en la dirección del colegio para garantizar la seguridad de los demás alumnos y del personal docente.
Las primeras informaciones oficiales detallaron que la directora del establecimiento procedió a radicar la denuncia formal ante las autoridades, en representación de la seguridad pública del colegio. Este paso se consideró fundamental para activar la intervención judicial y la correspondiente investigación sobre el hecho.
Dada la edad del alumno, la causa quedó bajo la órbita del Primer Juzgado Penal de la Niñez y Adolescencia, con la supervisión del secretario Carlos Ponce. La justicia tomó intervención para determinar la procedencia del arma secuestrada y evaluar las posibles responsabilidades en el marco del régimen de protección integral de los menores. Según fuentes judiciales, el sumario iniciado apunta a esclarecer cómo llegó el objeto al poder del niño y si existieron omisiones o negligencias por parte de adultos responsables.

Desde el juzgado interviniente se anunció la implementación de un sistema de protección integral, que prevé la articulación de acciones conjuntas entre la justicia y la escuela para identificar posibles situaciones de conflicto en el ámbito familiar o escolar del niño. El objetivo, según confirmaron fuentes judiciales, es valorar si el menor requiere un abordaje de gabinete, con intervención de profesionales como psicólogos o trabajadores sociales, o la adopción de medidas específicas de acompañamiento y protección ajustadas a su situación particular.
La escuela, por su parte, reforzó los controles internos y dispuso una revisión de los protocolos de ingreso y permanencia de los alumnos en el establecimiento, con el propósito de prevenir hechos similares y resguardar la integridad de la comunidad educativa. La directora manifestó, en la denuncia formal, la preocupación institucional por el bienestar de todos los estudiantes y la necesidad de trabajar coordinadamente con las autoridades judiciales y policiales para evitar la repetición de episodios de este tipo.
Durante el transcurso del mismo miércoles, la Policía Bonaerense realizó operativos en dos docimicilios de José C. Paz y secuestró un revólver y teléfonos celulares vinculados a menores investigados por intimidación pública. Estos procedimientos se dan en el marco de las investigaciones iniciadas tras la oleada de amenazas por tiroteos en escuelas que se reportaron en varias provincias del país luego de que un adolescente de 15 años matara de un disparo a un compañero de 13 en una escuela de San Cristóbal, provincia de Santa Fe.