El expresidente Gustavo Petro se pronunció la mañana del jueves 22 de octubre de 2026, luego de que el exasesor del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre) Víctor de Currea-Lugo reconoció que planteó al exjefe paramilitar Salvatore Mancuso la posibilidad de hablar sobre Abelardo de la Espriella en una entrevista, aunque aseguró que esa conversación nunca se concretó y que los contactos ocurrieron después de su salida del Gobierno de Gustavo Petro.
El pronunciamiento se conoció luego de las revelaciones de Semana sobre el denominado Pacto de Valledupar, sumado a la difusión de mensajes y un audio que, según su contenido, vincularían a De Currea-Lugo con gestiones para entrevistar a Mancuso en medio de la campaña presidencial.
En un comunicado de 11 puntos, el exfuncionario rechazó haber recibido instrucciones del presidente Petro para buscar pronunciamientos contra dirigentes políticos, incluidos el expresidente Álvaro Uribe Vélez y el entonces candidato Abelardo de la Espriella.
“No recibí instrucciones del presidente Petro para obtener declaraciones contra Álvaro Uribe, Abelardo de la Espriella ni ninguna otra persona, ni realicé gestiones encaminadas a obtenerlas”, sostuvo De Currea-Lugo.
Por lo anterior, y anexo al documento que replicó el exmandatario colombiano, Petro puntualizó: “Con el comunicado de Víctor de Currea se aclara por completo la noticia falsa de prensa sobre la reunión del gobierno con los firmantes de paz de (Santa Fe de) Ralito”.
Más adelante, el expresidente reafirmó que “en el diálogo oficial nunca hubo ninguna petición del gobierno para acusar personas particulares y solo Víctor Currea interrogó a Mancuso sobre esas personas sin ser miembro de mi gobierno desde hacía meses y en calidad de periodista”.

De Currea-Lugo afirmó que presentó su renuncia al Dapre en marzo de 2026 y que la dimisión fue aceptada el 1 de abril. Dentro de su versión, añadió que los contactos con Mancuso se produjeron posteriormente, el 23 de mayo y el 13 de junio de 2026.
El exasesor sostuvo que escribió al antiguo comandante de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) por iniciativa propia y con el propósito de realizar una entrevista para su página web. Afirmó que no existió coordinación con funcionarios del Gobierno ni una instrucción oficial para formular preguntas determinadas.
“Mi propósito era contribuir al debate público en el contexto electoral”, agregó el exfuncionario de la administración Petro, que también reconoció que el posible diálogo con Mancuso buscaba abordar el papel de De la Espriella dentro de la discusión política durante la campaña en la que enfrentaba a Iván Cepeda en segunda vuelta.
De Currea-Lugo añadió que, como periodista, podía expresar opiniones políticas y promover conversaciones sobre temas de interés público. Negó haber ofrecido dinero, favores, beneficios o cualquier contraprestación a Mancuso.
El exfuncionario indicó que Mancuso no respondió de nuevo a sus comunicaciones, por lo que la entrevista no llegó a realizarse, y aseguró que no pidió al exjefe paramilitar formular acusaciones falsas, mentir o incurrir en delitos.
La controversia está relacionada con las conversaciones que el Gobierno Petro sostuvo con antiguos jefes paramilitares en Valledupar, entre el 22 y el 24 de octubre de 2025, dentro de la política de Paz Total.
De Currea-Lugo aseveró que durante esas reuniones se discutió la posibilidad de que los antiguos integrantes de grupos paramilitares ampliaran sus declaraciones sobre la dimensión política y económica de ese fenómeno armado.
“Se planteó la necesidad de que el país supiera no solo las acciones militares del fenómeno paramilitar, sino también sus variables políticas y económicas”, expuso en su comunicado el exasesor del Dapre.
Según De Currea-Lugo, la propuesta buscaba abordar la parapolítica y la paraeconomía, asuntos que, en su opinión, todavía requieren discusión pública.
Sin embargo, afirmó que los exparamilitares rechazaron entregar nuevos testimonios ante el riesgo de que esas declaraciones derivaran en procesos penales adicionales.

El exasesor sostuvo que la seguridad jurídica de los antiguos jefes paramilitares fue un punto central de las conversaciones. Pese a ello, afirmó que los participantes aceptaron firmar un documento al cierre de la reunión.
Sumado a lo anterior, se advirtió que circularon versiones preliminares de ese documento, que fueron modificadas durante las discusiones. “Esas versiones no constituyen, por sí mismas, compromisos asumidos por las partes”, detalló el comunicado del exfuncionario del Gobierno Petro.
Las afirmaciones de De Currea-Lugo contrastan con señalamientos atribuidos a la exdirectora del Dapre Angie Rodríguez y al propio Mancuso. El caso continúa bajo debate público, mientras no se conocen decisiones de autoridades judiciales o administrativas sobre los hechos mencionados.
De momento, el expresidente Petro anunció que tomará las acciones legales correspondientes.

“Fui calumniado por la prensa en afirmar que yo había pedido a Mancuso acusara a Uribe, Abelardo y Germán Vargas. Resulta que el mismo Mancuso dijo que yo nunca había sido y que quien se lo dijo fue una persona que en ese momento no era funcionario de mi gobierno, ni delegado mio en esas reuniones” precisó el líder de la oposición (Pacto Histórico).
Seguido a esto, en la misma publicación, Petro concluyó: “Oficialmente y desde aquí les exijo una rectificación y si no procederé judicialmente incluida la demanda civil”, escribió el exmandatario desde su cuenta de X el miércoles 21 de octubre, antes de que De Currea-Lugo compartiera el comunicado oficial.