Las protestas de camioneros que afectan a Italia desde hace una semana han provocado escasez de combustible de aviación en al menos siete aeropuertos del sur del país. Cinco de ellos han avisado a las aerolíneas de las dificultades de suministro, y los aeródromos de Crotone y Reggio Calabria se han quedado directamente sin existencias de queroseno, según ha confirmado la agencia de control del tráfico aéreo ENAV, que ha recomendado a los pilotos reabastecerse en el aeropuerto de origen.
En Nápoles-Capodichino, las autoridades aeroportuarias han informado de una “disponibilidad limitada del carburante Jet A1” y han pedido a los pilotos que, si es operativamente posible, embarquen queroseno adicional antes de llegar, según reporta Corriere della Sera. En Brindisi, la empresa Carboil no puede entregar cantidades por encima de lo ya programado, mientras que en Bari la situación es más compleja para Wfs y Air BP, ambas con problemas para cubrir la demanda habitual de sus clientes. En Palermo, Carboil también ha reportado restricciones en el suministro, y en Salerno la sociedad gestora ha trasladado a las aerolíneas la necesidad de organizar sus repostajes para evitar depender del abastecimiento local.
Este mismo jueves, la aerolínea Wizz Air ha confirmado verse afectada. “Las carencias de carburante registradas en algunos aeropuertos están determinando limitaciones operativas que podrían repercutir en los vuelos desde y hacia Italia”, ha señalado la empresa, que ha instado a las autoridades a intervenir con urgencia para restablecer la regularidad del suministro.
El impacto de los bloqueos se ha extendido a la cadena de distribución de alimentos. La cadena Conad ha informado de grandes cantidades de productos perecederos, entre ellos fruta, verdura, leche y carne, varados en camiones y almacenes sin poder llegar a destino, según recoge Reuters. Se han registrado estantes vacíos en supermercados de Campania, Sicilia, Calabria y Puglia, con faltantes de pasta fresca, quesos envasados y carnes.
El fenómeno no se ha limitado al sur del país: los mercados mayoristas de Bolonia, Milán, Verona y Turín han registrado caídas de entre el 40% y el 50% en el ingreso de mercancía procedente de las regiones meridionales, según la asociación Federdistribuzione, cuyo presidente, Carlo Alberto Buttarelli, ha estimado pérdidas de varios millones de euros diarios en el sistema de distribución.
La falta de entrega de insumos ha interrumpido la producción de pasta en varias fábricas y, en Campania, la elaboración de mozzarella de búfala, porque la leche fresca no ha podido procesarse a tiempo. Asociaciones industriales de Campania y Puglia, junto con filiales de Confindustria en Nápoles, Bari y Barletta-Andria-Trani, han advertido en un comunicado conjunto que sus empresas están al borde del colapso por la falta de insumos.
La compañía de alimentos congelados Gias, con sede cerca de Cosenza y 400 empleados, ha informado de que detendrá la producción si la protesta continúa, lo que dejará sin actividad a entre 200 y 300 trabajadores, según ha indicado su presidenta, Gloria Tenuta, a la agencia ANSA.
Los camioneros iniciaron sus protestas la semana pasada en el sur de Italia como continuación de movilizaciones previas de agricultores y pescadores. El reclamo central es el encarecimiento del gasóleo, que ha aumentado cerca de un tercio desde el inicio de la guerra con Irán, además de un pedido de tarifas de transporte más altas para compensar el incremento de costes operativos.
El ministro de Transporte, Matteo Salvini, se ha reunido con asociaciones de transportistas en Milán y ha anunciado una partida de 480 millones de euros en ayuda para los camioneros. Tras ese encuentro, el Comité Siciliano de Transportistas ha decidido suspender su protesta. Sin embargo, los camioneros de Calabria y otras regiones del sur mantienen los bloqueos, al menos hasta una nueva reunión prevista para el 27 de octubre en el Ministerio de Transporte.
El Ministerio del Interior, a cargo de Matteo Piantedosi, ha puesto en marcha un operativo para identificar a los responsables de los cortes de carretera, considerados ilegales cuando impiden el paso de camiones mientras permiten la circulación de coches particulares. Hasta el miércoles, las autoridades habían identificado a 1.339 personas, habían denunciado a 71 y habían aplicado 242 multas administrativas. Además, ha dispuesto escolta policial para 500 vehículos de transporte solo en Campania, con el fin de garantizar las operaciones de carga y descarga mientras continúan las negociaciones con el sector.